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Terra
La Coctelera

CONVERSACIONES DE MUJERES


Ni S. ni yo hubiéramos imaginado nunca que protagonizaríamos una escena como la de hoy. Dos mujeres, una botella de vino y una decepción compartida. Estamos viviendo un tópico (sin helado de chocolate ni canciones románticas…que nos provocan ataques de caspa). No va con nosotras. No acumulamos rencor. Somos mujeres felices, independientes y con tendencia natural a la empatía. No juzgamos, no exigimos, caminamos con carga ligera y buenas intenciones. Ayyyyy…ingenuas…antes de que lo penséis ya lo decimos nosotras…a listillas no nos gana nadie

Ego superlativo multiplicado por dos.

Meses de incertidumbre, nervios, carga de inseguridades, despistes, indecisiones, y horas y horas de terapia fraternal nos han dirigido al punto clave. Ha sido difícil, pero divertido. Esto es vivir. Preferimos el sabor de la amargura a la aséptica inexistencia. ¿No queríamos acumular experiencias? La figura de la escritora es así. Si no tienes con qué alimentar tus palabras estarán vacías.

Nuestra ligera vivencia nos ha regalado un decálogo que queremos compartir con futuras inocentes:

1.- Huir de los tíos atormentados, aunque parezcan inteligentes y profundos...no lo son

2.- No mezclar sexo con intereses profesionales. No pensar es liberador pero muy poco práctico.

3.- No engancharse a un tío por el sexo...no somos más complejas...estamos al mismo nivel

4.- Todos los casos anteriores se ven agravados si el sujeto tiene novia.

5.- Referente al apartado anterior, no creerse nunca que la relación no funciona. En el hipotético caso de que así sea, la vas a tener hasta en la sopa.

6.- Nunca hay que dejarse convencer por las lágrimas, por mucha pena que te dé...ellos no sufren cambios hormonales

7.- Los cabrones de manual, es decir, los que aparecen en todas las conversaciones de mujeres amargadas en las películas ¡existen! y son poco identificables por muy lista que te creas.

8.- Cuando el furor uterino llame a la puerta, pensárselo 2 veces…o tener más ojo...el mundo está plagado de pichulines (estadísticamente comprobado, aunque no por nosotras, tampoco seamos fantasmas).

9.- Sospechar de todo hombre cuyo contacto con el género femenino se limite a sus ex y a su madre.

10.- Y en definitiva…Ser fiel a una misma. Los dogmas que propaga la gente, aparentemente más experimentada que tú, no tienen por qué funcionar. Cada persona es un mundo y cada contacto es diferente…¡y qué coño! ¡Que viva el amor!

Advertencia: si las implicadas hubiéramos leído con anterioridad este decálogo tampoco lo hubiéramos seguido. Lo mejor que puedes hacer es experimentarlo por ti misma. Diviértete y disfruta!

QUIERO SER CHICA COSMOPOLITAN


Quiero ser chica cosmopolitan. Quiero ser mujer independiente, con éxito profesional, ajetreada vida social y un cabello perfecto. Quiero jugar con los hombres y saber dominar la situación. Hacer el test de ¿Hasta qué punto está loco por ti? Que el resultado sea un 100% y pasar a otro. Cuando cumpla los 30 quiero desear estar con un hombre atento, buen amante, que le gusten los niños y comunicativo. Quiero anhelar ser madre, formar una familia, un monovolumen, una casa acogedora en las afueras y un perro. Que mis niños sean brillantes en la escuela, con todas las necesidades afectivas cubiertas, simpáticos, sociales y alegres. Que hablen inglés, sepan kárate, encaje de bolillos y posean una facultad innata para el liderazgo. Quiero que mis preocupaciones empiecen y terminen en si tengo la piel lo suficientemente exfoliada, si mi fondo de armario se adecua a la nueva temporada,o si la decoración de mi casa responde a la doctrina feng shui. Quiero una vida perfecta. No, quiero desear una vida perfecta. Superficial, frívola y placentera.

¿Pero a quién engaño? He tenido un mal inicio de partida. Tendría que someterme a una lobotomía o empezar a coquetear con las píldoras de la felicidad

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Mi vida no es perfecta, yo tampoco lo soy. No me parezco ni de lejos a los modelos de mujer que se suponen responden a los cánones del siglo XXI. Todavía no sé si estoy adelantada, retrasada o habito en un universo paralelo. Mi estado físico no me quita el sueño, mi vestuario aún menos. No quiero un hombre perfecto, ni siquiera un hombre. Bendita soledad buscada y defendida. No quiero niños y, si algún día cometo esa irresponsabilidad, no quiero una piara de monstruitos perfectos e inmersos en esta sociedad de consumo. Es probable que mis pobres hijos sean unos excluidos sociales, raritos como lo fue su madre y, no se engañen, con mil traumas como los suyos. No quiero un gran coche, ni una casa de anuncio, ni una alimentación equilibrada ni ir al gimnasio dos veces en semana. Quiero ser feliz como lo soy ahora, con las pequeñas cosas. Seguir disfrutando de hacer el camino, sin esperar demasiado de lo que me aguarda al final.